Los astrónomos sugieren que el núcleo de la Vía Láctea podría albergar un grupo denso de materia oscura fermiónica en lugar de un agujero negro supermasivo. Esta estructura podría explicar las órbitas rápidas de estrellas cercanas y la rotación más suave del material distante. Los hallazgos, publicados en Monthly Notices of the Royal Astronomical Society, desafían las opiniones largamente sostenidas sobre Sagittarius A*.
Durante décadas, los científicos han atribuido la intensa atracción gravitacional en el centro de la Vía Láctea a Sagittarius A* (Sgr A*), un agujero negro supermasivo. Sin embargo, un nuevo estudio propone una alternativa: una concentración ultradensa de materia oscura fermiónica, compuesta por partículas subatómicas ligeras, que forma un núcleo compacto rodeado de un halo difuso. Este modelo explica las velocidades vertiginosas de las estrellas S, que orbitan el centro galáctico a varios miles de kilómetros por segundo, a solo horas luz del núcleo. También explica el movimiento de las fuentes G cercanas, objetos cubiertos de polvo, y la rotación grácil de estrellas y gas en las regiones exteriores. Las observaciones de la misión GAIA DR3 de la Agencia Espacial Europea revelan un declive kepleriano en las velocidades orbitales a grandes distancias, que se alinea con el halo de materia oscura predicho cuando se combina con la masa del disco y el bulbo de la galaxia. A diferencia de los modelos estándar de materia oscura fría, que predicen halos extendidos con colas de potencia, la versión fermiónica produce una estructura más compacta con bordes exteriores definidos. La investigación, que involucra a científicos de Argentina, Italia, Colombia y Alemania, integra datos sobre órbitas centrales y la curva de rotación de la galaxia. «Es la primera vez que un modelo de materia oscura logra unir con éxito estas escalas tan diferentes y las órbitas de varios objetos, incluyendo datos modernos de la curva de rotación y estrellas centrales», dijo el coautor Dr. Carlos Argüelles del Instituto de Astrofísica de La Plata. La autora principal, Valentina Crespi, añadió: «Nuestro modelo no solo explica las órbitas de las estrellas y la rotación de la galaxia, sino que también es consistente con la famosa imagen de la 'sombra del agujero negro'». Un estudio anterior de 2024 mostró que la curvatura de la luz alrededor de tal núcleo imita la imagen de Sgr A* del Event Horizon Telescope. Las comparaciones estadísticas con modelos de agujeros negros siguen siendo inconclusas con los datos actuales, pero herramientas futuras como el interferómetro GRAVITY en el Very Large Telescope de Chile podrían detectar anillos de fotones —ausentes en el escenario de materia oscura—, resolviendo potencialmente el debate. Si se verifica, esto podría redefinir nuestra comprensión del corazón de la galaxia como un sistema continuo de materia oscura en lugar de un agujero negro discreto.