Un equipo de investigadores propone que el agujero negro supermasivo en el centro de la Vía Láctea, conocido como Sagitario A*, podría ser en realidad un cúmulo denso de materia oscura en lugar de un agujero negro tradicional. Su modelo, basado en partículas de materia oscura fermiónica, coincide con las observaciones de las órbitas estelares y la imagen del Telescopio del Horizonte de Eventos de 2022. Sin embargo, muchos expertos siguen escépticos, favoreciendo la explicación del agujero negro.
En el corazón de la Vía Láctea se encuentra Sagitario A*, un agujero negro supermasivo que ha sido objeto de estudio intenso durante mucho tiempo. Ahora, investigadores de la Universidad Nacional de La Plata en Argentina, incluyendo a Valentina Crespi y Carlos Argüelles, han propuesto una alternativa: este objeto celeste podría estar compuesto de materia oscura. nnLa materia oscura, que constituye alrededor del 85 por ciento de la materia del universo e interactúa solo gravitacionalmente, se sabe que forma halos alrededor de las galaxias. El modelo del equipo imagina un núcleo de partículas de materia oscura fermiónica extremadamente ligeras que forman un cúmulo masivo y denso. Desde observaciones distantes, como las desde la Tierra, esta estructura parecería casi idéntica a un agujero negro. Como explica Argüelles, “Desde la Tierra, verías algo muy similar a lo que verías en el escenario del agujero negro – pero si fuéramos en una nave hacia el centro, podríamos pasar sin problema”. nnLa propuesta se basa en datos de las órbitas de estrellas y nubes de gas cercanas, la rotación general de la galaxia y el anillo brillante capturado por el Telescopio del Horizonte de Eventos en 2022. Este anillo, formado por materia sobrecalentada, podría resultar de la influencia gravitacional de un núcleo de materia oscura. nnSin embargo, los escépticos señalan limitaciones. Gaston Giribet de la Universidad de Nueva York afirma: “Basado en el hecho de que es una respuesta más simple que encaja con la evidencia, personalmente creo que el cuerpo celeste en el centro de nuestra galaxia es muy probablemente un agujero negro”, aunque reconoce el interés de la idea. Shep Doeleman, director fundador del proyecto del Telescopio del Horizonte de Eventos en la Universidad de Harvard, señala que el modelo encaja con las observaciones a varias horas luz del horizonte de sucesos, pero plantea preguntas más cerca, donde los patrones del campo magnético coinciden con las expectativas de un agujero negro. nnAdemás, los cúmulos de materia oscura fermiónica están limitados a unas 10 millones de masas solares, mientras que Sagitario A* es mucho más grande. La apariencia similar del agujero negro mucho más masivo M87*, con 6.500 millones de masas solares, desafía la teoría. Los investigadores admiten que su idea no es más probable que un agujero negro y no puede confirmarse aún con los instrumentos actuales. Se necesitaría imágenes de mayor resolución, posiblemente a décadas de distancia, para distinguir entre los dos. Si se verifica, tal descubrimiento podría trastocar los modelos de cosmología, ya que la materia oscura fermiónica se desvía de las predicciones estándar que favorecen partículas más pesadas.