Cerebro
La comida basura en la infancia podría dejar cambios duraderos en los circuitos cerebrales que regulan la alimentación, según un estudio con ratones
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Investigadores del APC Microbiome Ireland del University College Cork informan que la exposición temprana a una dieta alta en grasas y azúcares alteró el comportamiento alimentario y las vías cerebrales relacionadas con el apetito en ratones hasta la edad adulta, incluso después de que los animales volvieran a una dieta estándar y a un peso corporal normal. El equipo también descubrió que una cepa específica de Bifidobacterium y una mezcla de fibras prebióticas ayudaron a mitigar algunos de estos efectos a largo plazo.
Investigadores de la Universidad de California, San Francisco (UCSF) informan que niveles más altos de la proteína FTL1, asociada al hierro, en el hipocampo de ratones viejos están vinculados a conexiones neuronales más débiles y a un peor rendimiento en pruebas cognitivas. En los experimentos, reducir la FTL1 en ratones de mayor edad se asoció con una mayor conectividad neuronal y una mejora en el rendimiento de la memoria, hallazgos publicados en Nature Aging.