Por primera vez en seis años, el número de accidentes en rodovías federales cayó en 2025, tras un récord en 2024. La disminución se atribuye a mejoras en carreteras concesionadas al sector privado, según un estudio de la Fundação Dom Cabral. Sin embargo, los expertos enfatizan que los factores humanos siguen siendo clave para la seguridad vial.
En 2025, el número total de accidentes en rodovías federales fue de 56,116, una disminución respecto a los 56,435 registrados en 2024, que fue el más alto en la serie histórica desde 2018. Esta caída interrumpió una tendencia ascendente observada en los últimos seis años. Las muertes bajaron de 4,995 a 4,799, mientras que las lesiones graves cayeron de 15,916 a 15,098 en el mismo período. El estudio de la Fundação Dom Cabral, liderado por Paulo Resende, director del Núcleo de Logística, Infraestructura y Cadena de Suministro, atribuye la mejora principalmente a las concesiones de rodovías al sector privado. «En nuestro análisis, los nuevos números reflejan las concesiones realizadas en los últimos años, que trajeron obras de infraestructura capaces de aumentar la seguridad vial», afirma Resende. Entre 2023 y 2025, se llevaron a cabo al menos nueve subastas de concesiones, incluidas duplicaciones de carreteras que reducen riesgos en maniobras como adelantamientos en tramos de un solo carril. Se registraron variaciones regionales: la caída en accidentes con lesiones graves fue del 5% a nivel nacional, pero alcanzó el 21% en São Paulo, el 30% en Bahia y el 8% en Minas Gerais. A pesar del progreso, Resende advierte: «El número sigue siendo alto». Los expertos destacan que los factores humanos, como exceso de velocidad, adelantamientos indebidos, uso del teléfono mientras se conduce y conducción bajo influencia del alcohol, siguen siendo las principales causas de colisiones graves. Por ello, las mejoras estructurales deben complementarse con un comportamiento responsable de los conductores para sostener la reducción.