Gżira United FC está construyendo al menos seis pistas de pádel en el Nicholl Ground en la isla Manoel sin un permiso de planificación, lo que provoca indignación de activistas ambientales y Momentum. Las obras en terreno arrendado del Gobierno entran en conflicto con planes para convertir el sitio —dentro de la zona amortiguadora de la UNESCO de La Valeta— en un parque nacional, con críticos que exigen una paralización y acciones de cumplimiento.
El Gżira United Football Club ha confirmado que está construyendo pistas de pádel en el Nicholl Ground, su antiguo campo de fútbol en la isla Manoel, ahora un terreno arrendado del Gobierno sin utilizar. El club, que actualmente juega en la escuela secundaria Antonio Bosio, afirmó que el proyecto busca «mejorar la oferta deportiva, fomentar la participación comunitaria y asegurar la sostenibilidad financiera». Insistió en que el desarrollo es independiente de los planes más amplios para la isla y se comprometió a la «transparencia y cooperación con las autoridades», sin abordar la cuestión del permiso. El grupo de la campaña Manoel Island: Post Għalina, respaldado por Moviment Graffitti y Flimkien għal Ambjent Aħjar, condenó el «desarrollo ilegal», señalando que no existe permiso aprobado alguno —la única solicitud relacionada de 2023 por el promotor MIDI fue rechazada—. Tras recoger más de 29.000 firmas para un parque nacional de naturaleza y patrimonio, el grupo denunció las obras ante la Dirección de Cumplimiento e Inspección de la Autoridad de Planificación y exigió su detención inmediata. Rechazaron el enfoque fragmentario del club, abogando por su integración en un plan maestro integral surgido de talleres públicos (a los que Gżira United no asistió) y intentos previos fallidos de diálogo. El sitio ha albergado eventos como un parque de atracciones veraniego Luna Park y la aldea del Mundial de Fútbol. Momentum, el partido político liderado por Arnold Cassola con aportes de Matthew Agius, cuestionó la autorización en medio de las negociaciones entre el Gobierno y MIDI, y los recientes comentarios del primer ministro Robert Abela sobre espacios verdes. Citando imágenes de la construcción en curso, plantearon preocupaciones ambientales como el ruido y el tráfico, las advertencias de la UNESCO sobre presiones al patrimonio y la necesidad de evaluaciones de impacto visual y cultural. MIDI se distanció, confirmando que no controla la zona. Los críticos apoyan las instalaciones deportivas, incluido un campo de tamaño completo, pero insisten en el cumplimiento legal por encima de proyectos independientes y arriesgados que socavan la consulta pública y la Malta Vision 2050. La Autoridad de Planificación no ha iniciado aún acciones de cumplimiento pese a las denuncias.