La secretaria de Agricultura de Estados Unidos, Brooke Rollins, ha tomado medidas para bloquear la retirada prevista de las presas del Proyecto Potter Valley en el río Eel, al norte de California. La intervención ha interrumpido un acuerdo entre los agricultores locales, la tribu indígena Round Valley y la empresa de servicios públicos Pacific Gas and Electric. Las presas, que se encuentran en mal estado, estaban programadas para su demolición tras años de negociaciones.
El proyecto generó energía hidroeléctrica en el pasado, pero lleva años sin funcionar debido a la acumulación de sedimentos y a la sequía. El año pasado, PG&E consiguió un acuerdo para retirar las presas después de que la tribu aceptara reducir el caudal de agua a cambio de pagos destinados a la restauración del ecosistema. Rollins ha mantenido reuniones con los opositores locales y ha presentado comentarios ante la Comisión Federal de Regulación Energética (FERC) solicitando la suspensión de la entrega de la licencia. Advirtió que la retirada devastaría a las granjas familiares y pondría en riesgo las inversiones del USDA. El presidente tribal, Joseph Parker, declaró que la tribu hará valer sus derechos prioritarios sobre el agua si se bloquea el acuerdo. Un distrito de agua del sur de California, sin relación con el caso, ha manifestado su interés en hacerse cargo de las presas, aunque no se ha presentado ninguna propuesta formal. La FERC ha iniciado su evaluación ambiental y ha calificado la permanencia de las presas como inviable. Los opositores y los defensores del proyecto siguen intercambiando solicitudes de registros públicos en medio de la disputa.