El Gobierno argentino sumará en las próximas horas a la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán al Registro Público de Personas y Entidades vinculadas a actos de Terrorismo (RePET), a pedido del canciller israelí Gideon Sa’ar. Esta medida responde a una solicitud en una videollamada con diplomáticos latinoamericanos y busca alinear a Argentina con acciones contra grupos implicados en atentados locales. Implicará restricciones financieras y mayor escrutinio judicial.
El ministro de Asuntos Exteriores de Israel, Gideon Sa’ar, solicitó directamente a representantes diplomáticos latinoamericanos, incluidos viceministros argentinos, que designen a la Guardia Revolucionaria y a Hezbolá como organizaciones terroristas. Esto ocurrió en una videollamada con ministros de Paraguay, Bolivia, Ecuador y Panamá, además de viceministros de Argentina, Honduras, Costa Rica y Perú. Ambos grupos están señalados por la Justicia argentina como responsables de los atentados contra la Embajada de Israel en 1992 y la AMIA en 1994.
La medida, que se espera anunciar pronto, congelará activos y restringirá operaciones financieras en Argentina, sirviendo como base para investigaciones locales. En enero de 2026, Argentina ya había declarado terrorista a la Fuerza Quds, rama exterior de la Guardia Revolucionaria, junto a 13 individuos. Ahmad Vahidi, excomandante de esa fuerza y actual jefe de la Guardia, es uno de los principales acusados por el atentado a la AMIA.
Marco Rubio, secretario de Estado de Donald Trump, también pidió a embajadas estadounidenses promover esta designación por razones de seguridad global. La Guardia Revolucionaria, creada en 1979, protege el régimen iraní y opera a través de fuerzas élite como la Fuerza Quds, que coordina grupos proxy en la región.