Los empleados de la cadena de segunda mano Arkivet han sido instados a mentir a los clientes diciendo que la ropa no vendida se dona a la caridad, pero en realidad se vende más adelante. Un empleado lo describe como robar dinero a la caridad. El CEO de la empresa, Martin Hallander, se toma en serio la crítica y promete investigar las alegaciones de un mal ambiente laboral.
La investigación de Aftonbladet revela que los empleados de Arkivet han sido instruidos para decir a los clientes que la ropa no vendida se dona a Stadsmissionen, aunque en realidad se vende más adelante. Un empleado dice: “De begär ju att vi står och ljuger kunder rakt upp i ansiktet gång på gång.” Otro añade: “Det är som att vi tar pengar från välgörenhet.” nnLa investigación también da la alarma sobre un mal ambiente laboral, incluyendo estándares de belleza que afectan tareas como el ingreso de ropa o aparecer en redes sociales. Los empleados informan que dar retroalimentación a la gerencia lleva a ser etiquetados como personas problemáticas, y hay alta rotación de personal con despidos sin explicación. nnEl CEO Martin Hallander responde a la crítica y dice que se toma en serio los testimonios: “Jag blir naturligtvis både ledsen och tycker att det är otroligt tråkigt. Om det är några individer... får det absolut inte vara.” Enfatiza que la empresa ha crecido rápidamente y que la función de RRHH no ha estado a la altura: “Bolaget har vuxit fort. Allt har kanske inte hunnits med.” nnHallander niega requisitos de apariencia para el empleo y dice que los ideales de belleza no son compatibles con los valores de la empresa: “Det är absolut inte acceptabelt.” Se ha establecido recientemente una función de denunciante, y una encuesta a empleados se ha adelantado tras la investigación. Promete investigar las afirmaciones: “Jag lovar att undersöka om det ligger något i det.”