El director ejecutivo de Blue Origin, Dave Limp, afirmó que la compañía volverá a lanzar su cohete New Glenn antes de finales de 2026 tras una explosión ocurrida la semana pasada en sus instalaciones de Florida.
La explosión tuvo lugar durante una prueba de fuego estático el 28 de mayo en el complejo de lanzamiento LC-36A en Cabo Cañaveral. Limp escribió en X el 1 de junio que una inspección preliminar mostró que la granja de propelentes, los tanques de oxígeno, hidrógeno líquido y GNL permanecían en buen estado, al igual que la torre de agua. La compañía reconstruirá el sitio para la variante 7x2 del cohete y cambiará a un concepto alternativo de lanzamiento vertical. Este enfoque elimina la necesidad de reemplazar el transportador-erector que resultó dañado de forma irreparable en el incidente. El administrador de la NASA, Jared Isaacman, visitó la empresa el 29 de mayo y expresó su pleno apoyo a los esfuerzos de recuperación. También se espera que la Fuerza Espacial de los Estados Unidos, que gestiona el polígono de Cabo Cañaveral, proporcione asistencia. Limp no detalló la causa del fallo, pero señaló que el motor BE-4 ha tenido un buen rendimiento en vuelos anteriores del New Glenn y del cohete Vulcan.