Solo tres granjas salineras permanecen en Cavite debido a que la conversión de tierras, el cambio climático y una ley de yodación de 1995 han reducido la producción tradicional.
En Noveleta y Kawit, Cavite, productores de sal tradicionales como Rolando Palustre, de 63 años, continúan con su oficio después de 45 años. Obtienen un promedio de 20,000 pesos durante un periodo de producción de cinco meses, de enero a junio, aunque las lluvias frecuentes ahora acortan la temporada.
Albert Samartino, de 58 años, señaló que los tifones destruyen las camas de sal y han elevado el precio de la sal de roca de 70 pesos por saco en 1990 a 250 pesos en la actualidad. La producción ha caído de más de 1,000 sacos a solo 400.
La Ley de la República 8172 de 1995 estableció la obligatoriedad de la yodación, mientras que la ley RA 11985, firmada en 2023, busca impulsar el sector. Los productores de sal informan haber recibido materiales de construcción, pero no ayuda financiera de la Oficina de Pesca y Recursos Acuáticos, lo que los ha llevado a dedicarse a la pesca y al cultivo de chanos (milkfish).