Varios famosos mexicanos, como Carlos Bonavides y Luisito Comunica, han expresado su admiración por el Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles (AIFA) en Santa Lucía, destacando su modernidad y comodidad. Estas opiniones positivas contrastan con críticas previas sobre su uso y ubicación. Bonavides, un defensor del gobierno de AMLO, defendió el aeropuerto ante detractores en 2024.
El Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles (AIFA), inaugurado en 2022 en Santa Lucía, ha recibido elogios de varios famosos mexicanos. Carlos Bonavides, conocido por su rol como Huicho Domínguez, voló desde el AIFA en 2024 y rechazó las críticas sobre la falta de vuelos. "Los detractores del presidente (AMLO) dicen que no hay vuelos (...) pero todos están saturados", declaró. Negó recibir pago por su opinión y urgió objetividad: "Hay que ver las cosas objetivamente, conocerlas para criticarlas, porque hablan de un aeropuerto como si estuvieran en el siglo XVIII. No critiquen nada más por criticar, sean objetivos".
Luisito Comunica compartió un video mostrando el aeropuerto como el "nuevo aeropuerto de la CDMX". Destacó los baños "bonitos", notó que se siente vacío por ser nuevo, ahorró más de 30 mil pesos en boletos a Cancún y elogió las pantallas de vuelos de "buen tamaño" sin publicidad obstructiva.
Raymix, en 2023, lo describió como "muy bonito, bien hecho" y conveniente para quienes viven en el norte de la CDMX: "me conviene a mí porque no todos vivimos en el sur de la CDMX, algunos estamos en el norte y nos conviene venir para acá, en lugar de atravesar todo". Criticó al AICM por estar "chueco".
Sabrina Sabrok reveló que siempre elige el AIFA por ser moderno, con baños que le gustan y no frío. "Salieron noticias malas sobre este lugar, pero no es así, el lugar está bonito, hay poquita gente y te sientes cómodo, no debes esperar horas", dijo.
El chef Aquiles Chávez posteó una "grata sorpresa" tras viajar desde allí.
Bonavides ha apoyado al gobierno de AMLO previamente; en 2021, tras perder su patrimonio en un caso legal por una cirugía fallida de su esposa que costó 10 millones de pesos, pidió ayuda al presidente para avanzar el proceso judicial, no dinero. Recibió una llamada de la Fiscalía después.