Chicago ha desplegado el sistema comunitario de monitoreo de la calidad del aire más grande del país con 277 sensores en toda la ciudad. La red se originó a partir de una queja por derechos civiles de 2021 sobre la contaminación industrial en vecindarios de minorías.
El proyecto Open Air Chicago se lanzó el otoño pasado tras un acuerdo alcanzado en 2023 entre la ciudad y grupos comunitarios. Este recopila datos en tiempo real sobre dióxido de nitrógeno y partículas PM2.5 con un costo superior a los 4 millones de dólares hasta 2030.
La profesora de la Universidad de Illinois en Chicago, Serap Erdal, mostró un monitor en Grant Park que indicaba un índice de calidad del aire de 31 en un día despejado reciente. La mayoría de los sensores reportaron lecturas similares, aunque uno en el South Side indicó una mayor contaminación.
El director del Southeast Environmental Task Force, Oscar Sánchez, afirmó que el sistema proporciona información disponible al público para que los residentes no sean cuestionados sobre sus propias experiencias. Se espera que la red opere hasta 2029 y ayude a las autoridades a abordar los niveles desiguales de contaminación.