Un grupo de investigadores ha hallado niveles inesperadamente altos de metilsiloxanos, una clase de compuestos de silicona, en muestras de aire de ciudades, zonas rurales y bosques de todo el mundo. El estudio vincula gran parte de esta contaminación con las emisiones de vehículos procedentes de aditivos para aceites de motor. Los expertos advierten que la inhalación diaria humana de estas sustancias podría superar la exposición a otros contaminantes conocidos como las PFAS.
Los hallazgos provienen de un equipo de la Universidad de Utrecht y la Universidad de Groninga. Midieron los compuestos en diversos emplazamientos de los Países Bajos, Lituania y Brasil. Las concentraciones alcanzaron los 98 nanogramos por metro cúbico en São Paulo y descendieron hasta los 0,9 nanogramos por metro cúbico en un bosque lituano. Estos contaminantes representaron entre el 2 y el 4,3 por ciento del total de aerosoles orgánicos en las muestras analizadas.