Investigadores de la Universidad de Viena han determinado que la tierra libera más de 20 veces más partículas de microplásticos a la atmósfera que los océanos, lo que desafía las suposiciones previas. Su estudio, publicado en Nature, utilizó mediciones globales para corregir modelos de emisión que estaban sobreestimados. Los hallazgos destacan que la tierra es la fuente predominante, aunque persisten las incertidumbres.
Científicos del Departamento de Meteorología y Geofísica de la Universidad de Viena analizaron 2,782 mediciones de microplásticos atmosféricos en todo el mundo. Compararon estas observaciones con un modelo de transporte que incorporaba diversas estimaciones de emisiones, lo que reveló que los modelos anteriores sobreestimaban los microplásticos en el aire por órdenes de magnitud, particularmente los provenientes de fuentes terrestres. Al recalibrar el modelo, el equipo refinó los datos de emisiones tanto para los orígenes terrestres como oceánicos, tal como se detalla en su artículo publicado en Nature este año (DOI: 10.1038/s41586-025-09998-6). Los materiales fueron proporcionados por la Universidad de Viena antes de su publicación. El autor principal, Andreas Stohl, declaró: 'Las estimaciones de emisiones ahora ajustadas muestran que se emiten más de 20 veces más partículas de microplásticos en la tierra que en el océano'. La primera autora, Ioanna Evangelou, añadió: 'Sin embargo, la masa emitida es en realidad mayor sobre el océano que sobre la tierra, debido al mayor tamaño promedio de las partículas oceánicas'. La investigación subraya cómo los microplásticos provenientes de fuentes como la abrasión de neumáticos y textiles en tierra dominan el transporte atmosférico, propagando la contaminación globalmente hasta áreas remotas. Stohl enfatizó los desafíos actuales: 'Sin embargo, la situación de los datos aún no es satisfactoria y todavía existen grandes incertidumbres. Se necesitan más mediciones para saber cuánto microplástico proviene del tráfico y cuánto de otras fuentes'. El estudio exige mejores datos sobre la distribución del tamaño de las partículas para mejorar las estimaciones futuras.