Según informes de medios estatales, la vasta vía fluvial en la región suroeste de Guangxi, en China, abrirá antes de finales de 2026. Este megaproyecto proporcionará a las provincias suroeste sin salida al mar de China acceso directo a las rutas marítimas globales, haciendo más rápido y barato el transporte de mercancías entre el interior chino y los países vecinos.
Se espera que China finalice la construcción del emblemático Canal Pinglu antes de finales de este año, completando en solo cuatro años el proyecto de 72.700 millones de yuanes (10.400 millones de dólares) para impulsar los lazos comerciales con el principal destino de exportación del país: el sudeste asiático. La construcción del proyecto ya ha entrado en su fase final y está previsto que abra a la navegación a finales de 2026, informó el miércoles la emisora estatal China National Radio. Alrededor del 89,7% de la inversión planificada se ha completado, informó el domingo Guangxi Daily, citando una conferencia gubernamental. El Canal Pinglu cuenta con una vía navegable lo suficientemente grande para buques de 5.000 toneladas, tres núcleos de esclusas de doble línea y 27 puentes nuevos o renovados, 13 de los cuales ya están en operación, según el informe. Con los trabajos avanzando sin problemas, los preparativos para abrir el canal al tráfico marítimo comenzarán en mayo, según el informe, que cita a un alto directivo del proyecto. Ubicado en la región autónoma de Guangxi Zhuang, el canal conectará el río Qinjiang con el Golfo de Beibu, proporcionando acceso al mar a provincias sin litoral como Yunnan y Guizhou y mejorando el comercio con la región de la Asean.