Un tribunal chino ha condenado a 27 personas por contrabando de más de 166 toneladas de antimonio, un mineral crítico utilizado en armas, semiconductores y retardantes de llama. El caso marca una aplicación significativa de los controles de exportación más estrictos de Pekín sobre artículos de doble uso. El principal acusado, Wang Wubin, recibió 12 años de prisión y una multa de 1 millón de yuanes.
El Tribunal Popular Intermedio de Shenzhen, en la provincia de Guangdong, ha condenado a 27 personas por contrabando de más de 166 toneladas de antimonio sin licencias de exportación, en una importante aplicación de los controles de Pekín sobre artículos de doble uso. El tribunal emitió un comunicado el martes detallando cómo el grupo conspiró con una banda de contrabando extranjera para enviar lingotes de metal fuera de China entre febrero y marzo de este año.
El principal acusado, Wang Wubin, fue condenado a 12 años de prisión y multado con 1 millón de yuanes (142.000 dólares estadounidenses), mientras que otros enfrentaron penas desde cuatro meses de detención hasta cinco años de prisión. «Las circunstancias eran graves y merecen un severo castigo conforme a la ley», declaró el tribunal. Se determinó que Wang organizó al grupo para comprar, ocultar y disfrazar el metal y evadir así la aduana.
Los minerales críticos como el antimonio se han convertido en un campo de batalla clave en la rivalidad tecnológica y de seguridad entre las grandes potencias. Pekín, que domina el suministro y producción global de muchos de estos materiales, ha intensificado cada vez más su control sobre ellos. Esta sentencia subraya la aplicación de los controles de exportación de China.