China, uno de los países que más trabajan del mundo, adopta incentivos para aumentar el tiempo libre y potencialmente impulsar el gasto de los consumidores. La Navidad no es festivo en el continente, pero algunos trabajadores son alentados a tomar descansos.
China ha sido conocida durante mucho tiempo por su arduo trabajo y largas horas, que impulsaron su ascenso económico. Ahora, el país considera los beneficios de pausas más largas para potencialmente estimular el gasto de los consumidores.
Según el South China Morning Post, se están adoptando incentivos para aumentar el tiempo libre. Tanto en centros urbanos como en áreas rurales remotas, la Navidad no se celebra típicamente con el alboroto visto en Occidente. En el continente, el 25 de diciembre ni siquiera es festivo, reservando la mayor parte del entusiasmo para el período tradicional del Año Nuevo Lunar que comienza en enero o febrero.
«Mi jefe de departamento dijo que independientemente de si tenemos hijos o no, siempre que no haya nada urgente, todos pueden tomar estos días libres», dijo Zhang, quien trabaja en una oficina gubernamental local.
Este cambio destaca el paso de China de una cultura laboral intensa hacia un mayor equilibrio entre trabajo y vida personal, aunque los detalles están por verse.