Los analistas chinos están estudiando los ataques de decapitación estadounidenses e israelíes contra los dirigentes iraníes, comparándolos con una operación estadounidense anterior en Venezuela, con el fin de extraer lecciones para Taiwán. Sostienen que Pekín no sobrestimaría tales ataques, considerándolos parte de un desembarco anfibio más amplio.
El South China Morning Post informa de que los expertos chinos atribuyen la resistencia militar de Irán a su estructura de poder, sus mecanismos de sucesión y su geografía, a pesar de los ataques de decapitación estadounidenses e israelíes que eliminaron al líder supremo, el ayatolá Ali Jamenei, al comandante del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica, Mohammad Pakpour, al jefe del Estado Mayor del Ejército, Abdolrahim Musavi, al ministro de Defensa, Aziz Nasirzadeh, y al jefe de Seguridad Nacional, Ali Larijani, en un ataque aéreo israelí el martes. Afirman que es improbable que Estados Unidos logre un cambio de régimen en Irán sin fuerzas terrestres, una lección que Pekín tendría en cuenta para cualquier operación en Taiwán. Un analista afirma que Pekín no sobrestimaría los ataques de decapitación en Taiwán, considerándolos sólo como parte de un desembarco anfibio. A diferencia de la anterior operación estadounidense en Venezuela, que condujo a la capitulación, las fuerzas iraníes han tomado represalias con ataques de drones y misiles contra bases israelíes y estadounidenses en Oriente Próximo y otros objetivos. Irán promete represalias por la muerte de Larijani. Se debate la duración de los ataques entre Estados Unidos e Israel, y el presidente estadounidense, Donald Trump, envía señales contradictorias. Las palabras clave mencionan la Universidad de Nanjing, entre otras, aunque no se especifica la afiliación de los expertos.