Una exposición de 151 artefactos iraníes en el Museo de Mongolia Interior en Hohhot ha atraído una creciente atención desde que comenzó el conflicto en Oriente Medio. Medios iraníes informaron sobre daños en el Palacio de Golestán de Teherán, declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco, durante los ataques estadounidenses e israelíes. La exhibición subraya el papel de China como refugio para el patrimonio mundial vulnerable.
El Museo de Mongolia Interior en Hohhot alberga desde diciembre una exposición de 151 artefactos provenientes de cinco museos iraníes. La muestra presenta arte y cultura de la antigua Persia, un antiguo centro de comercio e intercambio a lo largo de la Ruta de la Seda. Previamente, la exposición recorrió Guangzhou y Nanjing, en el sur y este de China.
Medios iraníes informaron que el Palacio de Golestán de Teherán, declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco —donde el último sah de Irán fue coronado en 1967—, resultó dañado durante los ataques estadounidenses e israelíes. Esto ha puesto de relieve la exposición y el papel de China como puerto seguro para el patrimonio mundial en medio de su vulnerabilidad.
Originalmente programada para cerrar a finales de marzo, la exposición se extendió una semana más para abarcar el festival Ching Ming que comienza este fin de semana, según el sitio web de venta de entradas del museo. Usuarios de las redes sociales chinas han compartido imágenes, y uno de ellos escribió: “Con el Palacio de Golestán ahora dañado, resulta aún más urgente visitar exposiciones poco comunes como esta mientras aún podamos”.