Dos investigadores chinos han recomendado el uso de buques autónomos propulsados por olas para patrullas y vigilancia marítima a largo plazo en aguas distantes, incluido el mar de China Meridional.
Chen Xin y Chen Ruimiao escribieron en la última edición de Naval and Merchant Ships que los pequeños buques de superficie no tripulados propulsados por olas podrían ser de gran valor para la gestión sostenible de aguas distantes. Las embarcaciones convierten el movimiento vertical de las olas en empuje hacia adelante a través de un conjunto de aletas sumergidas debajo del bote.
Los autores señalaron que la tecnología apoyaría las patrullas chinas rutinarias alrededor de islas y arrecifes. También podría permitir el monitoreo persistente de actividades ilegales y operaciones de búsqueda y rescate en alta mar.
Muchos países todavía dependen de activos navales tradicionales, como destructores y submarinos, para misiones de inteligencia y vigilancia. Con los avances en inteligencia artificial, Estados Unidos y sus aliados están adoptando cada vez más plataformas no tripuladas como sensores de bajo costo para el monitoreo continuo de grandes áreas marítimas.