El precio del cobre superó los US$6 por libra en el Comex de Nueva York y los US$13.000 por tonelada en la Bolsa de Metales de Londres, impulsado por restricciones de oferta y demanda creciente. Este rally beneficia las finanzas chilenas, aunque expertos advierten sobre volatilidad futura. El metal rojo promedia US$5,85 por libra en lo que va de 2026.
El cobre experimentó un fuerte repunte el 6 de enero de 2026, rompiendo barreras técnicas clave en los principales mercados globales. En el Comex de Nueva York, la libra del metal cruzó brevemente los US$6,00, cerrando en US$5,93 con un alza del 0,18%. En la Bolsa de Metales de Londres (LME), la tonelada alcanzó los US$13.269, un máximo histórico, con un incremento del 2,99% y un pico de US$6,019 por libra según datos de Cochilco.
Este desempeño eleva el promedio anual a US$5,85 por libra, comparado con US$3,97 en los primeros días de 2025. El avance impactó el tipo de cambio, con el dólar bajando a $896, un mínimo desde mayo de 2024. Para Chile, productor clave, esto genera excedentes fiscales vía Codelco y impuestos de mineras como Escondida, que pagan más en tributos que en ingresos brutos.
Sin embargo, Pablo Müller, académico de la Universidad Autónoma, advierte: “Cuando el ciclo de precios cambia, la volatilidad puede generar un efecto rebote y empeorar las arcas fiscales muy bruscamente”. Los factores detrás del alza incluyen restricciones de oferta global, inventarios bajos y demanda por la transición energética y electromovilidad. Una huelga en Mantoverde, que produjo 57.700 toneladas en 2024, y un retraso en la mina de Tongling en Ecuador agravaron las preocupaciones.
Pablo Pérez, economista del Instituto Libertad, destaca: “Para Chile, este escenario representa una oportunidad relevante, ya que mejora los términos de intercambio, fortalece los ingresos fiscales y entrega mayor holgura a las cuentas públicas”. No obstante, la prima china Yangshan cayó a US$43 por tonelada, señalando menor apetito en el mayor consumidor. Expertos como Emanoelle Santos de XTB atribuyen el rally a preocupaciones por seguridad de suministro y posibles aranceles bajo Trump, que desplazan inventarios hacia EE.UU.
Otros metales básicos, como estaño y níquel, también subieron, reflejando tensiones en el mercado.