El Tribunal de Justicia de São Paulo suspendió el viernes (24) la decisión judicial que autorizaba los servicios de transporte en motocicleta en la capital. El gobierno municipal había apelado citando riesgos para la seguridad vial.
El desembargador Dimas Borelli Thomaz, de la 13ª Cámara de Derecho Público, otorgó efecto suspensivo a la apelación del gobierno municipal. Argumentó que la autorización previa carecía de peso legal suficiente para invalidar el derecho fundamental a la vida y a la seguridad vial.
El alcalde Ricardo Nunes (MDB) afirmó que la decisión prioriza la protección de vidas. "Muchas vidas serán salvadas", declaró a Folha tras la victoria judicial.
La jueza Patrícia Persicano Pires había dado a la ciudad un plazo de 48 horas para acreditar a Uber, bajo una multa diaria de 5.000 reales. En enero, el ministro del STF Alexandre de Moraes ya había anulado las restricciones del decreto municipal sobre el servicio.
Uber no respondió sobre si planea apelar. 99 abandonó el servicio en abril y ahora se centra en las entregas.