El presidente Luiz Inácio Lula da Silva sancionó el domingo (14) la ley que establece el Marco Legal del Transporte Público Colectivo, con vetos a las secciones que definían las obligaciones de financiación para los estados y municipios.
La legislación, aprobada por el Congreso en mayo tras cinco años de tramitación, modifica el Estatuto de las Ciudades y la Ley de Movilidad Urbana. Crea parámetros nacionales para la planificación, regulación, financiación y operación del transporte colectivo urbano.
Entre los cambios mantenidos se encuentran el fin de la dependencia exclusiva de las tarifas pagadas por los pasajeros, la posibilidad de remunerar a los operadores por kilómetros recorridos y objetivos de desempeño, además de nuevos instrumentos de financiación como las compensaciones de desarrollo privado.
Lula vetó las disposiciones que requerían que los estados y municipios financiaran las gratuidades con recursos presupuestarios en un plazo de cinco años, la vinculación de los subsidios a la remuneración de las empresas y la asignación del 60% de los ingresos de la Cide-Combustibles a las áreas urbanas. Los vetos serán reevaluados por el Congreso, sin una fecha establecida.