El gobierno de Luiz Inácio Lula da Silva ha retirado su respaldo a un proyecto de ley que regula los repartos y viajes a través de aplicaciones como iFood y Uber, poniendo en peligro la votación en la Cámara de Diputados prevista para la próxima semana. El nuevo informe del diputado Augusto Coutinho elimina la tarifa mínima por viaje y propone una remuneración básica de 8,50 reales para los repartidores. La medida se produce tras la repercusión negativa en el Palacio del Planalto.
El Palacio del Planalto identificó una reacción negativa contra el nuevo informe del diputado Augusto Coutinho (Republicanos-PE) para el PLP 152/25. El texto elimina la tarifa mínima por viaje para los conductores y ofrece a los repartidores una paga básica de 8,50 reales o salarios por hora, divergiendo de las demandas originales del gobierno.
Líderes del gobierno, incluido Pedro Uczai (PT-SC), habían señalado su apoyo con enmiendas el 8 de abril, pero se retractaron tras la mala acogida. Guilherme Boulos, de la Secretaría General de la Presidencia, criticó la versión en redes sociales, insistiendo en una tarifa mínima de 10 reales, complementos nocturnos y por decimotercer salario, además de objetar el cambio de 'relaciones laborales' a 'trabajo autónomo intermediado'.
Algunos aliados del gobierno abogan por mantener el apoyo, señalando que el presidente de la Cámara, Hugo Motta (Republicanos-PB), planea programar la votación. La oposición y los líderes del 'centrão' consideran respaldarlo para presionar al gobierno, mientras que las empresas afectadas esperan defender su aprobación por considerarla más razonable.
Según el cronograma, el informe pasa a la comisión especial el martes y al pleno el miércoles.