El Departamento de Obras Públicas y Carreteras del Norte de Mindanao anunció que un desvío de más de 46 millones de pesos cerca de una sección colapsada de carretera que une Cagayan de Oro, Bukidnon y Davao abrirá en enero de 2026. Esto sigue a un deslizamiento de tierra en octubre que mató a una pareja de ancianos y cortó el tráfico entre las regiones del Norte de Mindanao y Davao. La interrupción causa pérdidas económicas estimadas de al menos 187 millones de pesos diarios.
En octubre, fuertes lluvias provocaron un deslizamiento de tierra en una sección de la carretera nacional en el sitio Kipolot, barangay Palacapao, municipio de Quezon, Bukidnon, matando a una pareja de ancianos en un triciclo. El incidente cortó un enlace crítico entre el Norte de Mindanao y las regiones de Davao, impactando gravemente la economía local.
Mylah Faye Aurora Cariño, directora del Departamento de Economía, Planificación y Desarrollo, estimó pérdidas diarias de 187 millones de pesos, equivalente al 1,19% del producto doméstico regional bruto del Norte de Mindanao. Si la interrupción persiste hasta el 31 de diciembre, las pérdidas podrían alcanzar los 14.000 millones de pesos, potencialmente subiendo a 48.100 millones de pesos sin rehabilitación completa para el 30 de junio de 2026.
Novie Cabrido, oficial de información de DPWH-X, declaró el 15 de diciembre que el desvío de 460 metros lineales de cuatro carriles, con un costo de 46,6 millones de pesos del fondo de respuesta rápida de DPWH, está completo en un 65%. «Actualmente nuestros ingenieros están corrigiendo la pendiente de la superficie de la carretera. Para enero solo quedarán actividades menores para finalizar el proyecto», dijo. Aunque aún no está cementado, el desvío será transitable para camiones pesados y vehículos.
El secretario de Obras Públicas, Vince Dizon, ordenó el proyecto tras el colapso, dando a los ingenieros 45 días para completarlo y aliviar la carga de los camioneros. Un desvío separado de DPWH maneja vehículos pequeños y ligeros, mientras que los camiones grandes enfrentan desvíos que añaden 60 a 100 kilómetros, incurriendo en 132 millones de pesos en costos adicionales de viaje y logística. Los agricultores locales y vendedores de verduras sufren 55 millones de pesos diarios por doble manejo, deterioro y retrasos.