El centro de investigaciones agrícolas de Egipto ha asegurado el segundo lugar en Oriente Medio y Norte de África en los rankings regionales Scimago 2025 para centros de investigación, según el Ministerio de Agricultura y Recuperación de Tierras. El anuncio se realizó durante un evento científico organizado por el Ministerio de Educación Superior e Investigación Científica en colaboración con Elsevier y la Federación Árabe de Consejos de Investigación. El ranking destaca el rendimiento investigador creciente del centro y su papel en el logro de la seguridad alimentaria.
El Ministerio de Agricultura y Recuperación de Tierras anunció el miércoles que el centro de investigaciones agrícolas de Egipto ha logrado el segundo lugar en los rankings regionales Scimago 2025 para centros de investigación en Oriente Medio y Norte de África. Esta cuarta edición cubre instituciones de investigación de 22 países árabes y se basa en un indicador compuesto que evalúa el rendimiento investigador, la innovación mediante datos de Scopus y el impacto social.
Alaa Farouk, ministro de Agricultura y Recuperación de Tierras, afirmó que el logro refleja el «rendimiento investigador creciente» del centro, atribuyéndolo al apoyo ilimitado del liderazgo político al sistema de investigación agrícola. Enfatizó el estatus de máxima prioridad del sector debido a su papel vital en la seguridad alimentaria. Farouk describió el ranking como «testimonio internacional de la eficiencia del investigador egipcio» y su capacidad para ofrecer soluciones prácticas a los desafíos de la seguridad alimentaria y el cambio climático. Señaló que mejoraría las oportunidades de cooperación con instituciones internacionales y de financiación, y fomentaría alianzas con universidades globales.
Adel Abdel Azim, presidente del centro de investigaciones agrícolas, atribuyó el avance al «trabajo diligente» de los científicos en diversos institutos y laboratorios de investigación. Explicó que la estrategia actual del centro busca transformar la investigación científica en «realidad tangible» para respaldar los objetivos de desarrollo sostenible.
La clasificación Scimago sirve como herramienta estratégica para evaluar la calidad de la investigación, la innovación y los resultados científicos, fomentando la competencia entre instituciones para impulsar el rendimiento. Proporciona una ventaja competitiva al mejorar la reputación internacional, atraer talento y asegurar mayor financiación.