La Agencia de Protección Ambiental propuso el 20 de marzo de 2026 cambiar la forma en que regula las plantas de pirólisis utilizadas en el reciclaje de plásticos. El cambio trasladaría la supervisión de las estrictas normas para incineradoras a estándares industriales más generales. Grupos ambientalistas advierten que esto podría aumentar las emisiones tóxicas cerca de comunidades vulnerables.
La propuesta redefiniría las instalaciones de pirólisis, que calientan plásticos sin oxígeno para crear combustible o nuevos materiales, como operaciones de fabricación en lugar de incineradoras. Este cambio de la Sección 129 a la Sección 111 de la Ley de Aire Limpio reduciría los límites exigidos para contaminantes como las dioxinas y los metales pesados. Actualmente operan seis plantas de este tipo en estados como Ohio y Texas, y hay más en construcción en otros lugares.