Eskom ha cerrado un nuevo acuerdo energético a medio plazo con productores de ferrocromo, incluidos Samancor Chrome y Glencore-Merafe, con una tarifa reducida de 62c/kWh para reactivar las operaciones y salvar miles de empleos. El acuerdo, que requiere la aprobación de Nersa en un plazo de 30 días, tiene como objetivo recuperar hasta 1.500 MW de carga para finales de año. El CEO Dan Marokane lo calificó como un impulso a la liquidez de Eskom sin necesidad de aumentar las tarifas ni recurrir a más préstamos.
Eskom y las fundiciones de ferrocromo anunciaron un nuevo acuerdo energético el 10 de abril de 2026, tras intensas negociaciones. El pacto establece una tarifa de 62c/kWh, frente a una tarifa inicial de salvamento de 87,74c/kWh, lo que permite a productores como Glencore-Merafe reiniciar los hornos en plantas como Lion Smelter, Boshoek y Wonderkop.
El CEO de Eskom, Dan Marokane, afirmó que el acuerdo "mejora la liquidez de Eskom sin requerir tarifas más altas, préstamos adicionales de Eskom ni mayor apoyo gubernamental". Añadió que Eskom trabajará con las partes interesadas "para equilibrar la sostenibilidad financiera de Eskom y sus responsabilidades regulatorias, de modo que pueda desempeñar su papel en el suministro de electricidad para impulsar el crecimiento económico".
El sector del ferrocromo, que contribuye significativamente a los ingresos de Eskom, sufrió un colapso en la producción: Glencore-Merafe informó una caída del 63%, hasta las 112 kilotoneladas en el año fiscal 2025, en medio de elevados cargos fijos de 633 millones de rands. La electricidad representa el 40% de los costos de las fundiciones, con 450 MWh por tonelada. El CEO de ferroaleaciones de Glencore, Japie Fullard, emitió un memorando el 9 de abril indicando a los empleados que continuaran con sus turnos a medida que avanzaban las conversaciones, señalando que el proceso de despido bajo la Sección 189 permanecía en suspenso.
El ministro de Energía, Kgosientsho Ramokgopa, señaló el 8 de abril que se buscó la intervención del gobierno, con Eskom solicitando un compromiso de cinco años. Glencore-Merafe ha aceptado el acuerdo de forma provisional, pero su viabilidad a largo plazo sigue siendo cuestionada, con llamamientos a favor de productores independientes de energía.