Las ventas de viviendas de segunda mano en Estados Unidos cayeron un 3,6% en marzo tras un breve repunte el mes anterior. La Asociación Nacional de Agentes Inmobiliarios (NAR, por sus siglas en inglés) informó una tasa anual ajustada estacionalmente de 3,98 millones de unidades, el nivel más bajo desde junio pasado. El economista jefe de la NAR, el Dr. Lawrence Yun, atribuyó la desaceleración a una menor confianza del consumidor y a un crecimiento laboral más moderado.
La Asociación Nacional de Agentes Inmobiliarios anunció que las ventas de viviendas de segunda mano retrocedieron a una tasa anual ajustada estacionalmente de 3,98 millones de unidades en marzo. Esto supuso un descenso del 3,6% respecto a las cifras de febrero, que habían mostrado un ligero repunte, y representó el nivel más bajo desde junio del año anterior. Las ventas permanecieron por debajo del ritmo observado un año antes, lo que mantiene una tendencia lenta en el mercado inmobiliario. "Las ventas de viviendas en marzo siguieron siendo lentas y por debajo del ritmo del año pasado", señaló el economista jefe de la NAR, el Dr. Lawrence Yun. "La menor confianza del consumidor y un crecimiento del empleo más débil continúan frenando a los compradores". En comparación con los puntos de referencia históricos, los volúmenes actuales de ventas están un 23,9% por debajo de la estimación de la NAR de enero de 2000. Al ajustar por el crecimiento poblacional, la cifra cae aún más, situándose un 37,6% por debajo de los niveles de principios de siglo. Estas estadísticas ponen de relieve los retos continuos para los compradores de vivienda en medio de las presiones económicas. Los datos subrayan la persistente debilidad en el mercado de viviendas de segunda mano, con compradores que se muestran dubitativos debido a las condiciones económicas generales, tal como han señalado los economistas de la NAR.