Mario Andrés Ramírez, presidente de Fedelonjas, alertó sobre una caída del 6,5% en las ventas de vivienda nueva en el primer trimestre de 2026 respecto a 2025, atribuida a altos costos de crédito y menor subsidios. En las ciudades, casi la mitad de la población vive en apartamentos, y el arriendo se consolida como forma predominante de ocupación. La federación urge una gestión profesional del mercado de alquileres.
En el III Foro Económico Nacional de Fedelonjas, Mario Andrés Ramírez destacó que el sector inmobiliario impulsa el PIB, pero enfrenta frenos macroeconómicos. Las ventas de vivienda nueva cayeron 6,5% en el primer trimestre de 2026 frente al mismo período de 2025, por el alto costo del crédito, la escasez de subsidios y la cautela de los hogares.
La propiedad horizontal, mayoritariamente apartamentos, representa el 38,1% de las viviendas a nivel nacional, con 17,9 millones de unidades. En zonas urbanas, alcanza el 47,88%, cerca del 49,56% de casas. Ciudades como Bucaramanga (69,3%) y Bogotá (67,7%) lideran esta tendencia, impulsada por altas tasas de financiamiento y políticas restrictivas.
Ramírez señaló que el 40,4% de la población vive en arriendo frente al 39,6% en propiedad propia, con 56 de cada 100 contratos verbales. "La suspensión de estos subsidios no solo afecta a quienes planeaban adquirir vivienda nueva, sino que también genera efectos colaterales en el sector inmobiliario, incluyendo la vivienda usada y los arrendamientos", afirmó. Agregó que el 25% de la vivienda nueva se destina a inversión para renta.
El 26,8% de hogares tiene déficit habitacional, y Fedelonjas insiste en reconocer el arriendo como pilar de las políticas de vivienda.