El mercado inmobiliario de la Ciudad de Buenos Aires atraviesa una desaceleración tras un 2025 récord, con cuatro meses consecutivos de baja en hipotecas, según el desarrollador Miguel Chej Muse. Aunque los precios son atractivos, el crédito restringido genera incertidumbre. En contraste, el sector de alquileres permanece dinámico con amplia oferta.
El desarrollador inmobiliario Miguel Chej Muse describió un panorama de transición en el mercado de la Ciudad de Buenos Aires. “Venimos de un 2025, que fue un muy buen año… pero la tendencia se revirtió rápidamente”, señaló, comparando el alto volumen de escrituras del año pasado con la caída en los primeros meses de 2026. Uno de los principales factores es el desplome en las hipotecas: “Vamos ya a cuatro meses consecutivos de baja… esto la verdad es desalentador”, afirmó, destacando el bajo nivel actual de operaciones con crédito que alimenta la incertidumbre en el sector. Los bancos han elevado requisitos y tasas al 15% o 18%, consideradas impagables, frenando el impulso previo. Además, el crédito hipotecario tiene un rezago de 3 a 5 meses para impactar en las ventas. A pesar de esto, Chej Muse ve oportunidades: el metro cuadrado ronda los 1.800 a 1.900 dólares, con un dólar retrasado que lo hace accesible. “Es una buena oportunidad para comprar un lindo departamento, porque en unos años va a estar mucho más caro”, sostuvo. En alquileres, hay 14.000 propiedades en oferta, con precios un 30% por debajo de la inflación reciente de dos años, atrayendo a inquilinos pese a salarios rezagados. La rentabilidad supera el 6% bruto, priorizando inquilinos confiables sobre ganancias máximas. “Es una relación madura entre ambas partes… tratar de sacarla adelante juntos”, resumió.