Los empleadores en Estados Unidos añadieron 178 000 empleos en marzo, superando con creces las expectativas de los economistas de 59 000, mientras que la tasa de desempleo cayó al 4,3 por ciento. Este repunte siguió a un febrero débil, en el que las nóminas disminuyeron en 133 000. La Casa Blanca destacó las sólidas cifras en las redes sociales.
El informe de empleo de marzo mostró ganancias en varios sectores. La atención médica lideró con 76 000 nuevos puestos, aproximadamente la mitad provenientes de trabajadores que regresaron tras las huelgas. La construcción añadió 26 000 empleos, el transporte y almacenamiento 21 000, el ocio y la hostelería 44 000 —impulsados en parte por un clima más cálido— y la manufactura 15 000. Sin embargo, el sector financiero perdió 15 000 empleos y el empleo en el gobierno federal disminuyó en 18 000, situándose ahora 355 000 por debajo de su pico de octubre de 2024 bajo la administración Biden. La Casa Blanca tuiteó el 3 de abril: “¡SUPERANDO LAS EXPECTATIVAS DE LOS ECONOMISTAS!” junto al gráfico de datos. Los ingresos medios por hora aumentaron un 0,2 por ciento a 37,38 dólares. Los mercados estuvieron cerrados por Viernes Santo el 4 de abril, pero el sólido informe podría moldear el sentimiento de los inversores al reabrir. Los funcionarios señalan que un mercado laboral resistente podría aliviar la presión sobre la Reserva Federal para reducir las tasas de interés en medio de una inflación persistente.