Datos del IMSS muestran que el salario promedio de cotización alcanzó un récord de 663.50 pesos diarios en marzo, un aumento del 7.1% nominal. Sin embargo, la creación de empleos formales en el primer trimestre fue la más débil en dos décadas, excluyendo crisis pasadas. Esto impulsa la informalidad y subocupación, según analistas.
El Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) reportó que al cierre de marzo había 22 millones 724 mil 680 puestos formales afiliados, un récord para ese mes, con 86.9% de plazas permanentes. El salario base de cotización promedio subió a 663.50 pesos diarios, equivalentes a 19 mil 905 pesos mensuales, el cuarto mayor aumento para un marzo en la historia del registro.
La creación neta de empleos en el primer trimestre sumó 207 mil 604 plazas: enero registró una pérdida de 8 mil 104, febrero ganó 157 mil 882 y marzo añadió 32 mil 930. Esta cifra representa una caída del 8.4% respecto al mismo periodo de 2025 y el peor arranque desde 2005, sin contar la pandemia ni la crisis de 2008-2009. La tasa de crecimiento anual del empleo formal se sitúa en 1.2%, la mitad del promedio histórico pre-pandemia.
Datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) indican que la tasa de desocupación nacional aumentó de 2.2% a 2.4% en un año, con un salto mayor en mujeres de 2.3% a 2.7%. La participación de la población ocupada bajó de 59.3% a 58.6%, las condiciones críticas de ocupación subieron de 38.4% a 39.6% y la informalidad laboral alcanzó el 54.8%.
"La población económicamente activa creció en 558 mil personas en doce meses, pero el empleo formal solo aportó una fracción de esa absorción", explicó Enrique Quintana, de El Financiero. El sector industrial creó 138 mil 700 puestos en el trimestre, impulsado por el nearshoring, mientras el terciario —comercio, servicios y transporte— solo sumó 7 mil 100.