Una jueza federal en Boston emitió el miércoles una orden judicial permanente que bloquea partes fundamentales de la orden ejecutiva del presidente Donald Trump, la cual buscaba, entre otros cambios, exigir prueba documental de ciudadanía estadounidense para el registro de votantes mediante el formulario federal. Se espera que el Departamento de Justicia apele la decisión.
La jueza de distrito de EE. UU. Denise Casper en Boston emitió el miércoles una orden que hizo permanente gran parte de un mandato judicial previo que había impuesto contra sectores de la primera orden ejecutiva electoral del presidente Donald Trump, incluida una disposición destinada a exigir prueba documental de ciudadanía para el registro de votantes utilizando el formulario federal.
Casper afirmó que la Constitución no otorga al presidente "ningún poder específico sobre las elecciones" y concluyó que las directivas de la orden invadían la autoridad que corresponde a los estados y al Congreso, suscitando preocupaciones sobre la separación de poderes.
El subjefe de gabinete de la Casa Blanca, Stephen Miller, criticó la decisión, señalando que esperaba que el presidente del Tribunal Supremo "entienda el camino que estos jueces rebeldes han trazado para el poder judicial".
Según los informes sobre la orden ejecutiva, Trump la firmó en marzo de 2025. La directiva también buscaba exigir que las boletas fueran recibidas para el día de las elecciones y amenazaba con retener ciertos fondos federales a los estados que no cumplieran.
El fallo se produjo mientras la agenda electoral más amplia de Trump continuaba chocando con el Congreso. Horas antes, Trump canceló un evento previsto en el Capitolio relacionado con una legislación bipartidista sobre vivienda, declarando que no procedería hasta que los legisladores aprobaran un proyecto de ley electoral conocido como la Ley SAVE America.