La startup finlandesa ixi eyewear ha recaudado más de 40 millones de dólares para crear gafas inteligentes con lentes que ajustan el enfoque según los movimientos oculares. El prototipo ligero, de 22 gramos, utiliza sensores y tecnología de cristal líquido para una adaptación instantánea. La empresa planea lanzar el producto en el próximo año, dirigido al mercado de gafas de alta gama.
ixi eyewear, con sede en Finlandia, está innovando en la corrección visual cotidiana con gafas inteligentes que cuentan con lentes adaptativas. La empresa ha asegurado más de 40 millones de dólares en financiación de inversores, incluidos Amazon, para desarrollar esta tecnología. A diferencia de las gafas inteligentes centradas en la realidad aumentada de empresas como Meta y Google, el producto de ixi busca mejorar las gafas tradicionales para miles de millones de personas que necesitan ayuda visual.
A finales de 2025, ixi presentó un prototipo que pesa solo 22 gramos. Incorpora sensores integrados dirigidos a los ojos del usuario y lentes de cristal líquido que responden a la dirección de la mirada. «Impulsado por una tecnología oculta en la montura que rastrea los movimientos oculares y ajusta el enfoque instantáneamente, ya sea que mires de cerca o de lejos», describe la empresa el mecanismo de autofocus.
ixi espera lanzar las gafas en el próximo año y ha abierto una lista de espera en su sitio web, aunque no se han especificado las regiones de disponibilidad. El CEO Niko Eiden reconoció limitaciones en una entrevista con CNN: «La parte central es la zona nítida, y luego está el borde donde el cristal líquido se detiene y que no es tan bueno para mirar, pero la zona central es lo suficientemente grande como para usarla para leer. Así que, sí introducimos nuestras propias distorsiones, pero la mayoría del tiempo no serán visibles».
El precio posicionará las gafas en el segmento alto del mercado, según Eiden. Esfuerzos similares están en marcha por startups japonesas como Elcyo y Vixion, esta última con un producto que cuenta con lentes adaptativas en el centro del cristal.
La optometrista Meenal Agarwal destaca desafíos: «La ingeniería tiene que ser fiable para que las lentes cambien el enfoque rápidamente, con precisión e invisiblemente, sin retrasos ni borrosidad. La duración de la batería y el consumo de energía podrían dificultar mantener las gafas ligeras y alimentadas todo el día». Señala que, aunque revolucionario, el concepto se basa en investigaciones previas, incluidas las prototipos autofocales de Stanford, pero aún no existen versiones ligeras listas para el consumidor.
Esta innovación podría reducir la dependencia de bifocales o lentes progresivas, ofreciendo una experiencia visual más natural, aunque las aprobaciones regulatorias y la integración perfecta siguen siendo obstáculos.