El Gobierno ha otorgado a la Agencia de Salud Pública el mandato de introducir normas vinculantes sobre la temperatura interior máxima permitida en las residencias para personas mayores y discapacitadas.
La ministra de Clima y Medio Ambiente, Romina Pourmokhtari (L), declaró que las personas pertenecientes a grupos de riesgo no deberían enfermar ni morir porque la temperatura en sus hogares sea demasiado elevada. La decisión se basa en una propuesta de la Investigación sobre Adaptación Climática presentada en 2025. La Agencia de Salud Pública podrá ahora emitir normativas en lugar de recomendaciones generales, bajo las cuales la temperatura actual no debería superar los 26 grados. Se espera que las nuevas normas estén vigentes para el próximo verano. La decisión se aplica únicamente a las viviendas especiales y no a las personas que reciben atención domiciliaria. No se introducen sanciones, como multas, para los municipios que no cumplan con los requisitos.