Una antigua mansión en Cojímar, construida en la década de 1930, está siendo rescatada de su deterioro gracias a un proyecto cultural liderado por una organización italiana y un centro cubano. La casa, que ha servido como escuela y oficina a lo largo de las décadas, ahora acogerá actividades para niños y artistas locales. El domingo pasado se lanzó un libro infantil gratuito, atrayendo a la comunidad con entretenimiento y arte.
La mansión en Cojímar, al este de La Habana, fue construida en la década de 1930 por un hombre apellidado More, quien poseía tierras en la zona y fue el primero en tener un televisor en el pueblo, invitando a sus vecinos a verlo. Los dueños originales emigraron en la década de 1960, dejando la propiedad en manos del Estado. Desde entonces, pasó por varias etapas: sirvió como escuela de música, luego como la escuela secundaria básica Reinaldo Cruz desde los años 1970 hasta bien entrados los 1980, donde muchos jóvenes locales guardan recuerdos afectuosos. En los 1990, se convirtió en la escuela primaria Arsenio Escalona, ubicada en la calle 31 y Maceo. Después del año 2000, cerró como escuela, albergó brevemente una oficina del arquitecto comunitario y quedó abandonada, alcanzando un avanzado estado de deterioro; parte del garaje incluso se usó como vivienda.
Hace unos meses, la organización italiana COSPE y el cubano Centro Félix Varela asumieron la casa para el proyecto 'Creative Zones', con el fin de restaurarla y dedicarla a actividades culturales para niños y artistas del pueblo. Aunque aún no se ha visto material de construcción como sacos de cemento, se ha despejado la vegetación y las actividades se realizan en los porches y jardines. El domingo, el lado italiano organizó el lanzamiento de un libro infantil gratuito sobre un viaje por lugares emblemáticos de Italia, mientras artistas locales contribuyeron con un payaso, pintura de caras y origami basado en un libro japonés. Los niños disfrutaron mucho y se fueron contentos con su regalo didáctico.
Este esfuerzo busca preservar el patrimonio arquitectónico de La Habana y promover la cultura comunitaria, evitando la pérdida de más edificios históricos.