En el sureste de la Plaza Vieja, en la esquina de la calle Muralla, se erige el Hotel Palacio Cueto con un diseño arquitectónico art nouveau que recuerda al artista catalán Antoni Gaudí. Este edificio, diseñado por el arquitecto Arturo Marqués en el siglo XX, presenta balcones sinuosos y ornamentos de piedra variados. Adquirido por el comerciante español José Cueto, quien lo nombró Hotel Viena, previamente albergó un almacén y una fábrica de sombreros.
El Hotel Palacio Cueto captura la atención por su fachada única, donde destacan dos figuras de hombres con cuerpos incompletos, sin piernas, que evocan cariátides femeninas. Este elemento decorativo añade un toque misterioso al estilo art nouveau del edificio. Construido en el siglo XX por Arturo Marqués, el inmueble pasó de ser un almacén y una fábrica de sombreros a manos del comerciante español José Cueto, quien lo transformó en el Hotel Viena.
En el interior, el mobiliario evoca la estética de los años 1950, con un ambiente moderno para la época. Los visitantes pueden disfrutar de un bar en el lobby y dos restaurantes en la parte trasera, ofreciendo opciones para relajarse. La fotógrafa Irina Pino capturó estas detalles en una serie de imágenes que resaltan la curiosidad arquitectónica del lugar.
Un comentario de un lector expresa admiración: "¡Decoración directamente de los 50! Me gustaría quedarme allí cuando tenga energía, buena comida y excelente servicio. Excelente fotografía". Esta estructura no solo preserva la historia de La Habana Vieja, sino que invita a explorar su herencia cultural a través de su diseño distintivo.