En hoteles de La Habana como el Sevilla, los precios en pesos cubanos y dólares reflejan tasas de cambio inconsistentes, entre 75 y 286 por dólar, ignorando la tasa oficial de 120. Esta práctica genera confusión en restaurantes donde solo se aceptan pagos con tarjeta. Mientras tanto, el turismo en la isla ha caído drásticamente, con solo 1,4 millones de visitantes hasta octubre.
El Hotel Sevilla, gestionado por la cadena española Meliá y ubicado cerca del Capitolio en La Habana, ignora tanto la tasa oficial del gobierno de 120 pesos por dólar como la informal de 445. En su restaurante, un sándwich Sevilla cuesta 7 dólares o 1.500 pesos (tasa de 214), mientras que un sándwich cubano es 7 dólares o 1.800 pesos (257). El atún rojo se ofrece a 15 dólares o 3.800 pesos (253), y la ropa vieja a 4.300 pesos para el mismo precio en dólares (286). Un entrecôte de res es 22 dólares o 4.000 pesos (181). Para bebidas, una botella de agua de medio litro es 2 dólares o 150 pesos (75), pero una Seven-Up cuesta 300 pesos por el mismo monto en dólares (150).
Un cliente cubano comentó: “El servicio es terrible; tuve el peor cappuccino de mi vida: agua con mugre”. Los cafés varían: espresso a 100 pesos por 2 dólares (50), con leche a 125 (62,5) y cappuccino a 150 (75). Meliá cuenta con su propia empresa de suministros, Mesol, desde este año, lo que podría explicar esta política.
En el Hotel Inglaterra, de la cadena canadiense Blue Diamond, los precios están solo en pesos, y los meseros desaconsejan pagos en dólares: “¿Estás seguro de que quieres pagar en dólares, a la tasa de 120?”. El Hotel Plaza, estatal del grupo Gran Caribe, sí respeta la tasa oficial: croquetas a 5 dólares o 600 pesos, pizza a 16,66 dólares o 2.000 pesos. Un habitual dijo: “Es mejor pagar en pesos, porque si pagas en dólares pierdes en la tasa que aplican”.
El turismo ha colapsado desde la pandemia; hasta el 31 de octubre, solo llegaron 1,4 millones de viajeros internacionales, 20% menos que en el ya malo 2024. Todos los pagos son con tarjeta, sin efectivo.