El gobierno cubano estableció tres tasas de cambio oficiales que convergerán gradualmente en una sola, con segmentos para exportadores, entidades generadoras de ingresos y particulares. Esta medida busca estabilizar la economía al organizar flujos de divisas y reducir el mercado informal. Las transformaciones incluyen un mercado accesible y transparente para individuos y formas no estatales de gestión.
El jueves, Cuba introdujo reformas al mercado cambiario como parte de su programa gubernamental para corregir distorsiones económicas y lograr estabilización macroeconómica. Según Ian Pedro Carbonell Karell, director de Política Macroeconómica del Banco Central de Cuba (BCC), estas modificaciones abordan la escasez de divisas, el desequilibrio comercial y la baja productividad, sin esperar condiciones ideales.
El diseño inicial incluye tres segmentos con regímenes de tasa diferentes para un enfoque gradual, evitando unificación inmediata que podría dañar la economía. El Segmento I mantiene la tasa actual de 1x24 para entidades exportadoras, permitiéndoles intercambiar divisas retenidas a la tasa del Segmento III para incentivar salarios e inversiones. "Esto permitirá a estas entidades pagar mejores salarios, hacer inversiones y generar mayores ingresos", explicó Carbonell Karell.
El Segmento II, con tasa 1x120, involucra entidades que generan ingresos extranjeros y apoyará necesidades básicas mientras guía la convergencia. El Segmento III introduce una tasa flotante para individuos y formas no estatales, variable según condiciones económicas diarias, eliminando especulación. Los individuos pueden vender y comprar divisas en bancos y casas de cambio, con límite inicial de US$100 por transacción, y se expandirán sucursales según demanda.
Las tarjetas en moneda libremente convertible (MLC) seguirán operativas, con posible recuperación rápida gracias a un nuevo mecanismo de gestión de divisas. Para formas no estatales, el acceso a divisas se limita al 50% del ingreso bruto promedio del último trimestre, vía cuentas bancarias, promoviendo transparencia y control fiscal. Estas medidas buscan unificar tasas, desdolarizar la economía y atraer recursos externos, aunque la consolidación será gradual y no eliminará de inmediato el mercado ilegal.