Itaúsa, el holding que controla Itaú, sufrió un impacto negativo de 700 millones de reales en su patrimonio neto a raíz de la revisión contable de Aegea Saneamento. Aegea, la principal empresa privada de saneamiento de Brasil, revisó sus cifras de 2020 a 2024, lo que eliminó 5000 millones de reales de su patrimonio neto y redujo sus beneficios de 2024. La oferta pública inicial (OPI) de la compañía se pospuso hasta 2027.
Aegea Saneamento, que presta servicios a más de 39 millones de personas en 893 municipios de 15 estados brasileños, revisó su información contable desde 2020 hasta 2024. La revisión provocó la desaparición de 5000 millones de reales del patrimonio neto de la empresa y una caída en los beneficios de 2024, que pasaron de 2400 millones de reales a 1800 millones de reales.
El balance financiero retrasó la divulgación de los resultados, lo que llevó a S&P y Fitch a rebajar la calificación crediticia de Aegea a grado especulativo, o "bono basura". La empresa presentó los datos minutos antes de la fecha límite, evitando por poco un incumplimiento cruzado que habría acelerado los vencimientos de la deuda.
La OPI de Aegea, prevista inicialmente para 2026, se pospuso para 2027. Itaúsa, que posee el 13,2% de las acciones de Aegea —el resto se divide entre Equipav y el fondo soberano GIC de Singapur—, registró una caída de 700 millones de reales en su patrimonio neto de 86 000 millones de reales.
En un hecho relevante firmado por Alfredo Setubal, Itaúsa describió el impacto como "inmaterial".