La Agencia Nacional de Energía Eléctrica (Aneel) de Brasil decidió el martes (7) abrir un proceso administrativo para terminar el contrato de concesión de la distribuidora Enel en la región metropolitana de São Paulo. La empresa tiene 30 días para presentar su defensa antes de que la agencia emita una opinión ante el Ministerio de Minas y Energía, que tiene la última palabra. La acción sigue a repetidos apagones causados por tormentas desde finales de 2023.
La junta directiva de Aneel aprobó por unanimidad la apertura del procedimiento de caducidad contra Enel, siendo la primera vez que la agencia inicia un proceso de este tipo. Los expertos estiman que, de confirmarse, la rescisión requeriría una indemnización inicial de 15.000 millones de reales a la concesionaria, basada en las inversiones no amortizadas.
El gobernador Tarcísio de Freitas (Republicanos) y el alcalde Ricardo Nunes (MDB) celebraron la decisión. "Renovar el contrato de Enel sería una agresión a la población de São Paulo", dijo Tarcísio, citando fallas en las conexiones eléctricas y retrasos en proyectos como la línea 6 del metro. Nunes declaró: "Estamos agotados por la incapacidad de Enel para prestar un servicio digno".
Enel respondió con una nota oficial, expresando plena confianza en sus fundamentos legales y técnicos. "La empresa seguirá trabajando para demostrar el pleno cumplimiento de todos los indicadores contractuales", declaró, exigiendo el debido proceso y la imparcialidad. El contrato actual tiene vigencia hasta 2028, y Enel niega cualquier recomendación definitiva de caducidad por parte de Aneel.
Los apagones afectaron a millones: 2 millones de propiedades en 2024 y 4,4 millones de clientes en 2025, atribuidos a eventos climáticos. Los posibles resultados incluyen la intervención, una disputa judicial o un acuerdo, mientras el gobierno federal enfrenta presiones políticas.