La Fiesp y la CNI han solicitado participar como amicus curiae en un caso ante el TCU sobre la subasta energética que contrató 515.000 millones de reales. Las entidades se oponen a la licitación debido al aumento de los costes, los bajos descuentos y la priorización de fuentes contaminantes.
La Fiesp y la CNI solicitaron participar como partes interesadas en el proceso del TCU sobre la megasubasta energética del gobierno. Citan problemas como una revisión que duplicó el coste en tres días, un descuento bajo de aproximadamente el 5% y contratos para plantas térmicas de gas y carbón.
La CNI estima que los contratos podrían generar costes de hasta 800.000 millones de reales y pide la suspensión de los pasos de adjudicación y homologación. La Fiesp declaró que la contratación de reserva de energía es esencial, pero requiere transparencia, tarifas asequibles y una amplia competencia.
Aneel retiró la homologación de su agenda, originalmente programada para el próximo martes. El director Fernando Mosna recomendó esperar a una decisión judicial. La subasta de marzo contrató 19 GW de capacidad por 15 años, con un impacto de al menos un 10% en las facturas de electricidad.