El Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles (AIFA) registra pérdidas acumuladas de 792 millones de pesos en sus primeros cuatro años de operación, pese a ganancias en los últimos dos años. El análisis excluye subsidios gubernamentales. Aunque ha aumentado su flujo de pasajeros, enfrenta retos como la falta de transporte masivo.
El Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles (AIFA), operado por una paraestatal del Ejército, acumula pérdidas de 792 millones de pesos en los años 2022 a 2025, según una revisión de El Financiero a sus estados financieros. Este balance negativo persiste a pesar de que la rentabilidad operativa inició en el tercer año y no incluye subsidios ni transferencias presupuestales recibidas del gobierno federal, usadas principalmente para nóminas y gastos operativos corrientes. Según las notas a los estados financieros: “El AIFA recibe apoyos fiscales, dentro del marco del presupuesto de egreso de la federación, los cuales son aplicados, principalmente, para cubrir erogaciones autorizadas en el rubro de servicios personales y gasto de operación en gasto corriente”.En 2024, el AIFA alcanzó el punto de equilibrio con ganancias operativas de 291 millones de pesos. Para el cierre de 2025, reportó 492 millones de pesos en ganancias. A pesar de estos avances, el aeropuerto continúa dependiendo de apoyos fiscales.El flujo de pasajeros ha crecido gracias a tarifas aeroportuarias menores que en otros aeropuertos del Valle de México. Sin embargo, carece de un medio masivo de transporte; el Tren Buenavista-AIFA se ha retrasado en múltiples ocasiones, pero se espera su inauguración antes del Mundial de Fútbol 2026. Para este año, prevé atender 8 millones de pasajeros, con nuevas rutas a Suramérica y mayor estabilidad de operadores. Una restricción del gobierno de Estados Unidos limita nuevas rutas hacia ese país.