La Asociación Económica Japón-China, integrada por grupos empresariales japoneses como Keidanren, ha anunciado el aplazamiento de una delegación planificada a China en enero. La decisión se debe a la oposición intensificada de China a las declaraciones del primer ministro Sanae Takaichi sobre un eventualidad en Taiwán, lo que complica los arreglos para reuniones con funcionarios. Marca la primera interrupción de este tipo en más de 13 años por tensiones políticas entre las dos mayores economías de Asia.
La Asociación Económica Japón-China, formada por grupos empresariales japoneses como la Federación de Empresas Japonesas (Keidanren), anunció el 31 de diciembre de 2025 que pospone el envío de una delegación a China originalmente programada para enero. La visita, prevista para el 20 de enero, incluiría a unos 200 líderes empresariales rumbo a Pekín, pero los arreglos para reuniones con funcionarios del gobierno chino resultaron complicados.
El aplazamiento sigue a la oposición intensificada de China hacia Japón tras los comentarios del primer ministro Sanae Takaichi sobre una posible eventualidad en Taiwán. La asociación señaló dificultades para contactar con agencias gubernamentales, sin fecha reprogramada aún.
Esta misión anual para promover el intercambio económico entre las dos mayores economías de Asia se ha realizado durante más de 13 años sin interrupciones políticas. La paralización señala la frustración continua de Pekín con las declaraciones de Takaichi sobre Taiwán, lo que podría enfriar los lazos comerciales. A medida que las tensiones se extienden al ámbito empresarial, los ejecutivos japoneses siguen de cerca los desarrollos.