Jott, con sede en Marsella y especialista en chaquetas de plumón premium controlada por el fondo L Catterton desde 2021, experimentó un rápido crecimiento antes de colapsar en tres años. El 18 de diciembre, el tribunal de comercio de Marsella la colocó en recuperación judicial con un período de observación de seis meses. Este caso destaca los desafíos en el prêt-à-porter francés, aunque Jott se distingue por su atractivo contemporáneo.
Controlada por el fondo de inversión L Catterton desde 2021, Jott, con sede en Marsella, se consolidó como el rey francés de las chaquetas de plumón premium. Su ascenso fue meteórico, pero colapsó en solo tres años, lastrada por un endeudamiento excesivo y una expansión demasiado apresurada. El 18 de diciembre, justo días antes de Navidad, el tribunal de comercio de Marsella ordenó la recuperación judicial de Jott, con un período de observación de seis meses. «Jott es la historia de la rana que quiere hacerse tan grande como el buey. ¡Qué desperdicio!», afirma Renaud Montupet, socio de la consultora estratégica BCG. En un sector de prêt-à-porter plagado de problemas, Jott se une a una larga lista de marcas en dificultades. El año pasado, firmas como IKKS, Naf Naf, Princesse Tam Tam, Comptoir des Cotonniers y Zapa entraron en recuperación judicial, mientras que Kaporal y Jennyfer fueron liquidadas. Sin embargo, Jott se diferencia: no es una marca envejecida que perdió su identidad, como Naf Naf, sino una empresa dinámica que no supo gestionar su crecimiento. Este revés pone de manifiesto los peligros de la expansión rápida en la moda, donde la deuda y la presión competitiva pueden provocar una caída repentina.