Wenche Gullaksen, una buscadora de empleo de alrededor de 60 años, describe cómo el proceso de reclutamiento en Malmö y la región nórdica se ha convertido en un desafío extenso e impersonal. En enero, presentó 45 solicitudes, cada una requiriendo horas de materiales personalizados y pruebas. Cuestiona cómo el sistema acomoda a los trabajadores mayores incentivados a permanecer más tiempo en la fuerza laboral.
Wenche Gullaksen, que tiene unos 60 años y ha trabajado en la misma industria en la región nórdica durante unos 20 años, comparte su experiencia buscando empleo en Malmö y en todo el Norte. En una carta al editor en Sydsvenskan, explica que el proceso se ha convertido en un trabajo a tiempo completo sin paga, a menudo sin retroalimentación de los empleadores.nnnEn enero, Gullaksen presentó 45 solicitudes. Cada una requería un CV personalizado, carta personal, registro en sistemas digitales y a menudo pruebas. Antes de posibles entrevistas, dedica tiempo a preparar investigando las empresas, lo que toma varias horas por puesto.nnn«No tengo nada en contra de la IA o las herramientas digitales. Si se usan bien, pueden ayudar tanto a las empresas como a los candidatos. Pero mi experiencia es que la distancia ha crecido entre el buscador de empleo y el lugar de trabajo que realmente necesita la competencia», escribe Gullaksen.nnnSeñala que la selección inicial ocurre temprano y de manera estandarizada, lejos de las operaciones reales. A menudo, nadie con conocimiento del puesto ve su experiencia. Al mismo tiempo, nota que la sociedad incentiva trabajar más tiempo en edades avanzadas, pero se pregunta cómo funcionará en la práctica con un camino de entrada cada vez más extenso e impersonal.nnnGullaksen plantea preguntas sobre cuántas personas pueden permitirse pasar horas en cada solicitud, cuántas se rinden y cuánta competencia se arriesga a perderse. Lo ve como un problema más amplio sobre cómo funciona el sistema de reclutamiento y a quién realmente permite entrar.nnnLa carta destaca desafíos en el mercado laboral actual, especialmente para trabajadores experimentados en una era digitalizada.