Un nuevo estudio revela que las bacterias que viven dentro de los peces marinos desempeñan un papel fundamental en la producción de carbonato de calcio, influyendo en la salud de los océanos y en el almacenamiento de carbono. Los hallazgos desafían las suposiciones previas de que los peces eran los únicos responsables de este proceso. Investigadores de la Universidad de Miami lideraron el trabajo publicado en PLOS Biology.
Los científicos descubrieron que los microbios intestinales en los peces óseos, conocidos como teleósteos, trabajan junto con sus huéspedes para formar gránulos sólidos de carbonato de calcio llamados ictiocarbonatos. Estos minerales ayudan a regular la química del océano a medida que los peces beben agua de mar para mantenerse hidratados. Los experimentos con peces sapo del Golfo mostraron una mayor producción en condiciones de agua más salada.