Un nuevo estudio demuestra que la presión extrema en las profundidades marinas fuerza la liberación de nutrientes de las partículas en hundimiento, proporcionando a los microbios una fuente de alimento inesperada. Investigadores de la Universidad del Sur de Dinamarca lideraron el trabajo, que ha sido publicado en la revista Science Advances.
Los hallazgos indican que las partículas de nieve marina pierden hasta el 50 por ciento de su carbono y entre el 58 y el 63 por ciento de su nitrógeno a medida que se hunden a profundidades de 2 a 6 kilómetros. Esta pérdida se produce porque la presión hidrostática exprime la materia orgánica disuelta de las partículas.
El primer autor, Peter Stief, describió el proceso diciendo que la presión actúa casi como un exprimidor gigante. Los microbios en el agua de mar circundante pueden utilizar inmediatamente los compuestos liberados.
Los experimentos de laboratorio con diatomeas mostraron que la abundancia bacteriana aumentaba 30 veces en dos días tras la disponibilidad de los nutrientes. El estudio sugiere que este mecanismo opera en múltiples especies de diatomeas y podría afectar a los modelos globales de almacenamiento de carbono.
El equipo de investigación planea probar el proceso más a fondo durante una próxima expedición al océano Ártico a bordo del buque de investigación Polarstern.