Una nueva investigación muestra que los glaciares en proceso de deshielo en Groenlandia podrían liberar grandes cantidades de metano atrapado en forma de hidratos bajo el hielo. Los científicos advierten que este proceso, observado tras la última glaciación, podría repetirse a medida que el clima se calienta.
Investigadores dirigidos por Mads Huuse de la Universidad de Mánchester analizaron datos sísmicos de 2011 y 2013, junto con núcleos de sedimentos de la bahía de Melville, en el noroeste de Groenlandia. Identificaron 50 marcas en el lecho marino de hasta 37 metros de profundidad que se formaron cuando el agua de deshielo arrastró hidratos de metano de los sedimentos durante el último máximo glacial, hace entre 29.000 y 19.000 años.